Silla de Montar de Cuero marca START; consta de cincho, estribo y mantilla; utilizada en el Campeonato Mundial de Pentatlon, Guatemala 2006

Pieza del mes: Pentatlón Moderno

Este mes de febrero 2026, te presentamos la silla de montar de cuero marca START; consta de cincho, estribo y mantilla; utilizada en el Campeonato Mundial de Pentatlón, Guatemala 2006.

En el pentatlón moderno como deporte olímpico, la historia de la silla de montar está directamente ligada al principio de igualdad y adaptación, uno de los pilares olímpicos de esta disciplina.

La silla de montar en el pentatlón olímpico

Desde su debut olímpico en Estocolmo 1912, el pentatlón moderno incluyó la prueba ecuestre bajo una regla clara: el atleta debía montar un caballo desconocido, con equipo no propio.

¿Por qué? Porque el deporte buscaba medir al atleta completo, no al jinete especializado ni al que tuviera mejor equipamiento.

 Etapa inicial (1912–1950)

            •          Se usaban sillas militares estándar

            •          Pesadas, rígidas y poco técnicas

            •          Provenían de la tradición de caballería

            •          El ajuste personal no era permitido

La silla era parte del “azar controlado” del evento.

Etapa moderna (1950–2021)

Con la evolución olímpica:

            •          Se incorporaron sillas de salto ecuestre

            •          Más ligeras y seguras

            •          Todas idénticas o muy similares, provistas por el comité organizador

            •          El atleta seguía sin poder usar su propia silla

El mensaje olímpico se mantuvo:

igualdad de condiciones y dominio técnico bajo presión.

Sentido olímpico de la regla

En el pentatlón olímpico:

            •          La silla no se adapta al atleta

            •          El atleta se adapta a la silla, al caballo y al recorrido

            •          Se premia la calma, lectura rápida y control corporal

Esto lo diferenciaba de cualquier otra disciplina ecuestre olímpica.

Cambio histórico reciente

Después de Tokio 2020, el Comité Olímpico Internacional aprobó la eliminación definitiva de la prueba ecuestre para París 2024 en adelante, tras controversias relacionadas con bienestar animal.

Con ello, la silla de montar dejó de formar parte del pentatlón olímpico, cerrando un capítulo de más de 100 años de historia.

En resumen

En el deporte olímpico, la silla de montar en el pentatlón moderno fue:

            •          Un símbolo de adaptabilidad

            •          Una herramienta neutral

            •          Una prueba del espíritu original olímpico

            •          Y finalmente, una tradición histórica que hoy pertenece al legado del deporte.