
Construcción del Estadio Nacional
La construcción del Estadio Nacional y Ciudad Olímpica en la Ciudad de Guatemala, vino a marcar una nueva época en el avance de la Ingeniería de la Nación.
Antes de la construcción de esta grande obra, los Ingenieros Guatemaltecos no habían tenido la oportunidad de demostrar sus capacidades técnicas y de organización en la construcción de obras de gran envergadura, la Ingeniería Nacional se circunscribía a trabajos topográficos y a la incipiente construcción de puentes y carreteras de tierra de penetración sin pavimento, pequeños edificios, únicamente; como excepción el Palacio Nacional construido por administración del Gobierno, a cargo del Arquitecto Rafael
Pérez de León.
Cabe una gran satisfacción a los Ingenieros que nos hicimos cargo con valentía y decisión al emprender esta gran obra en la que pusimos todo nuestro empeño y entusiasmo, sabiendo que exponíamos nuestro nombre y prestigio, obra que sería juzgada por el conglomerado de la ciudad por encontrarse en su centro y por tratarse además de salvar un compromiso internacional, sería motivo de constantes comentarios de propios y extraños, así sucedió, lástima fue que habiendo dejado este nuestro grupo de Ingenieros diseñado y planeado la utilización del barranco al oriente del relleno de la 12a.
Avenida con la construcción del diamante de Base Ball, por descuido y tolerancia de las autoridades de gobierno; aquello se convirtiera en lo que hoy es el Barrio de La Limonada con todos sus inconvenientes de depresión sanitaria y urbanística para la Ciudad Capital.
Se necesitó valor para emprender una obra de grandes proporciones, en un tiempo limitado, en que se exponía no sólo el prestigio de la Ingeniería Nacional, sino el de la Nación, que había adquirido un compromiso internacional en Colombia, obteniendo la sede para celebrar en Guatemala, los VI Juegos Centroamericanos y del Caribe en
1950; para determinada fecha, teniendo además el lastre de la escasez de materiales de construcción ocasionado por la segunda guerra mundial.
En la construcción de una obra de la magnitud e importancia del Estadio Nacional fue absolutamente indispensable efectuar trabajos preliminares, sin tenerlos no era posible entrar de lleno en la construcción entre ellos: La selección del personal técnico y
administrativo, la obtención del terreno, los levantamientos topográficos, no sólo del predio asignado sino de sus alrededores, un exhaustivo estudio del área de drenaje, ya que quedando el colector general en el fondo de los barrancos había que hacer un acopio de los drenajes de la parte poniente y sur de la ciudad, evacúa sus aguas por ese sector; catastro para la expropiación de más de 100 propiedades que se encontraban dentro del área de construcción; redactar un reglamento específico para esta construc-ción, con su respectiva aprobación, gestionando ante el Congreso Nacional la declaración de utilidad y necesidad pública esta obra; adquisición de equipo y maquinaria para los trabajos; adquisición en forma rápida y flexible de los materiales de construcción: hierro, cemento, madera, etc., con planos preliminares del anteproyecto aprobado, se principió al trazo del colector principal y desagües convergentes de las calles y avenidas circunvecinas. Todo esto se principió siendo la construcción del Estadio como una dependencia de la Dirección General de Obras Públicas a mi cargo.
Las altas autoridades del Gobierno se inquietaban porque no se veía mayor avance.
Planificación y Etapas de Construcción:
Segunda y Tercera Etapa (1948): Se enfocaron en la compactación de los rellenos, aprovechando las lluvias del año.
Cuarta Etapa (1949): Se planeó completar y entregar las obras en noviembre de 1949, dos meses antes de los Juegos Olímpicos.
Planificación Rigurosa: Se enfatizó la necesidad de una planificación y estudios serios para evitar errores que pudieran causar retrasos y afectar el presupuesto.
Descripción del Estadio y sus Alrededores:
Circunvalación: El estadio estaría rodeado por una calzada de 18 metros con alamedas, conectando varias avenidas principales.
Conexiones Viales: Se planificó la prolongación de la Primera Calle de La Palmita y la Primera Calle de San Pedrito para mejorar la conectividad con otras áreas de la ciudad.
Paso Elevado: Se proyectó la construcción de un paso elevado sobre la 10ª Avenida.
Características del Estadio:
Capacidad: El estadio tendría capacidad para 35,000 espectadores sentados.
Graderío: Contaría con 31 gradas, alcanzando una altura de 23.89 metros sobre la pista.
Secciones: El graderío se dividiría en 21 secciones, cada una con su propia taquilla, puerta de ingreso y graderías de acceso.
Tribuna Oficial: Ubicada en la parte poniente, con capacidad para 3,960 espectadores, palcos VIP, prensa, radio, etc.
Instalaciones Adicionales: La tribuna incluiría un bar, salón de recepciones y servicios sanitarios.
Áreas para Deportistas: En la parte sur del estadio, debajo de los graderíos, se ubicarían apartamentos para deportistas, duchas, servicios sanitarios, puestos de auxilio, policía y bodegas.
Instalaciones y Servicios Adicionales:
Servicios de Apoyo: Se incluirán dependencias anexas para servicio médico, ambulancias, guardianías, puestos de policía, servicio eléctrico y personal de mantenimiento del Estadio y sus dependencias.
Diseño de la Cancha:
Especificaciones Modernas: La cancha fue diseñada siguiendo las especificaciones más modernas proporcionadas por el Comité Nacional Olímpico.
Dimensiones: Campo rectangular de fútbol de 105 x 70 metros.
Pista de Atletismo: Incluye pista para carreras con salidas y metas para diversas distancias (100, 200, 400, 1500 y 5000 metros), y 110 metros de obstáculos.
Áreas de Salto: Pistas para salto con pértiga, salto de altura, salto largo y triple salto.
Áreas de Lanzamiento: Instalaciones para lanzamiento de jabalina, martillo, disco y peso.
Facilidades de Estacionamiento:
Capacidad: Se previó un área de parqueo para 2,000 vehículos, sin contar los que puedan estacionarse en las calles adyacentes.
Espacios Públicos y Conectividad:
Conexión de Dependencias: Todas las dependencias del Estadio estarán conectadas por terrazas, jardines con fuentes, alamedas, escalinatas, pérgolas, veredas peatonales y áreas de grama.
Enfoque Urbanístico: El conjunto está diseñado para funcionar como un parque, ofreciendo espacios de recreación y esparcimiento.
Mejoras en el Saneamiento:
Encauzamiento de Aguas Negras: Se logró el encauzamiento de las aguas negras del antiguo rastro, mejorando el saneamiento de un sector de la ciudad.
Transformación de un Área Problemática: Se transformó un área de 30 manzanas que era un foco de infección y estaba cubierta de maleza, convirtiéndola en una de las obras más grandes del país.
Impacto Cultural: Esta obra representa un avance en la cultura de la ciudad.
Movimiento de Tierras:
Volumen: Se estima que el movimiento de tierra en cortes y rellenos fue de 261,000 metros cúbicos.
Colector General:
Construcción: Se han construido 250 metros del colector general en una caja de hormigón armado de 3.06 metros de ancho por 3.60 metros de alto.
Capacidad: El colector tiene la capacidad de desalojar 90 metros cúbicos por segundo.
Longitud Total: La longitud total del colector será de 669 metros.
Costos del Proyecto:
Presupuesto del Estadio: El presupuesto inicial para la construcción del Estadio Nacional fue de Q.1,500,000.
Presupuesto de Anexos: Los anexos, que incluyen piscinas, gimnasios, el Palacio de los Deportes, expropiaciones y drenaje de terrenos adyacentes, tienen un presupuesto de Q.1,000,000.
Consideraciones y Debate sobre la Ubicación:
Deseo Nacional:
Se expresa el deseo de que el Estadio Nacional sea una joya que adorne la ciudad de Guatemala, refiriéndose a ella como «Guatemala de la Asunción».
Debate sobre el Nombre de la Ciudad:
Se menciona una discrepancia con la Asociación de Ingenieros sobre el nombre correcto de la ciudad, argumentando que el título «Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala» corresponde a Antigua Guatemala.
Llamado a la Colaboración:
Se hace un llamado a entidades gubernamentales y particulares para colaborar en la construcción del estadio.
Ubicación Alternativa Propuesta:
Se sugiere considerar el barranco de La Barranquilla como una ubicación más apropiada, argumentando su utilidad y estabilidad a largo plazo, a pesar de las preocupaciones de la Asociación de Ingenieros.
Consideraciones Geológicas:
Se menciona la preocupación por posibles deformaciones geológicas a largo plazo, tanto en el barranco como en terrenos planos, dada la actividad sísmica de la región, mencionando el ejemplo del volcán Paricutín.
Se expresó el deseo unánime de que el Estadio Nacional se convirtiera en una joya de inestimable valor, adornando la ciudad de Guatemala de la Asunción, título que se considera apropiado para la actual capital de la República, en contraste con el nombre de «Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala», que la Asociación de Ingenieros atribuye a Antigua Guatemala.
Reconocimiento a que este objetivo se lograría mediante la colaboración efectiva de entidades gubernamentales y particulares en la construcción del estadio. Se consideró favorable que la construcción del estadio cumpliera con dos finalidades.
Para ello, se sugirió una reflexión cuidadosa, evitando ofuscaciones, intrigas e intereses creados, para seleccionar el lugar más apropiado, proponiendo el barranco de La Barranquilla como alternativa. Se planteó la interrogante sobre la posible utilidad de estas excavaciones naturales, que, a pesar del escepticismo de la Asociación de Ingenieros, han perdurado a lo largo de los siglos sin alteraciones. Se reflexionó sobre la posibilidad de que los barrancos sufrieran deformaciones con el tiempo debido a su origen geológico.
No obstante, se expresó la preocupación de que construir el estadio en terreno plano, dada la conformación del continente y la experiencia de la región, podría llevar a la formación de un Paracutín en una antigua planicie.
Nuestra Guatemala de la Asunción se embellecería sobremanera utilizando tales barrancos para la construcción del Estadio. Sería un ornamento que admirarían propios y extraños y que conformaría las aspiraciones de la mayoría de los guatemaltecos.
El estadio nacional debe reunir condiciones de comodidad para la gente pobre, para ese gran número de personas que acuden a presenciar los juegos internacionales y soportan con paciencia de santos el sol abrazador de nuestro trópico, porque pesa más en ellos la afición satisfecha que una tarde calurosa y soleada.
Es para el pueblo de Guatemala que debe hacerse el Estadio, para el trabajador que pasa los seis días de la semana encerrado bajo las cuatro paredes del taller y necesita de respirar el aire puro bajo el dombo azul de nuestro cielo en una mañana deportiva de incomparables emociones.
Es para el trabajador que desde niño ensaya los diferentes juegos deportivos y surge cuando es adolescente como un jugador de primera línea.
Si registramos las listas de nuestros deportistas que han sabido distinguirse en el correr de nuestra historia, advertiremos que la gran mayoría de ellos pertenece a las clases pobres, a los que hacen deporte sin contar con todos los medios necesarios para su desarrollo. Y cuando aquel delantero estrella, del barrio de La Palmita, del Gallito, del Guarda Viejo o de algún departamento, va a despegar sus energías en la arena del Estadio defendiendo los colores de nuestra bandera, acuden a presenciarlo, a estimularlo con sus vivas y hurras, todos los miembros de su familia, bien numerosos por cierto, en la mayoría de los casos y con ellos sus amistades, compañeros de trabajo y vecinos.
Por eso, el estadio debe construirse en un sitio donde el que acuda a presenciar los eventos deportivos que en él se realicen, no tenga que confrontar el problema del transporte, tan serio, tan fundamental para quien no tiene medios suficientes de vida.
Los barrancos antes apuntados reúnen condiciones inmejorables para este fin y
llenan también las necesidades que exige la gente adinerada.
En las calles adyacentes, en el propio Campo de Marte, sin alterarlo, podrían establecerse lugares para el parqueo de ese gran número de vehículos que se supone acudirá cada vez que se verifique un encuentro sensacional.
Un estadio construido en terrenos planos, necesitaría de excavaciones de algún calibre y elevaría sus paredes a gran altura, sin que ello constituya una ornamentación para la ciudad. En cambio, un estadio en los barrancos naturales a que se alude, presentaría un conjunto de incomparable belleza, y sería único en su género, abrigado de los vientos, protegido, por decirlo así, de los elementos naturales.
Yo estimo que las argumentaciones de la Asociación de Ingenieros no son lo suficientemente básicas para desechar la idea de construir el Estadio en los barrancos comprendidos entre séptima y doce avenidas y en cambio, si son de tomarse en cuenta las razones que numerosas personas han aducido y entre ellas, como fundamental, el encontrarse dicho sitio en un lugar estratégico, por decirlo así, que no presenta el grave problema del transporte.
Los campos de Marte y de La Aurora por su carácter eminentemente militar, no deben estimarse como buenos para la construcción del estadio. El Ejército mismo no verá con buenos ojos que se le resten sus campos de entrenamiento y de maniobras y utilizar tales extensiones sería tanto como desvestir un santo para vestir a otro. En cambio los barrancos a que me refiero no esperan sino ser utilizados; están como diciendo a la ciudadanía guatemalteca: aquí estamos, este es el sitio propicio para que Guatemala enarbole su bandera nacional en las competencias olímpicas, no una, sino mil veces, entre aplausos y vítores de una multitud enloquecida.
Que se haga el estadio, pero que se haga satisfaciendo aspiraciones populares.
Manuel Jurado
Los Hombres que Hacen el Estadio
Contemplando la maqueta de lo que pronto será grandiosa realidad, aparece en el grabado el cuerpo de ingenieros a cuyo cargo está la construcción de nuestro Estadio Olímpico. Cien por ciento guatemaltecos, estos hombres han consagrado, con ejemplar celo patriótico, su tiempo y su vida a esta obra. Son ellos, en primer término y de izquierda a derecha: Br. Jorge Sytthenfeld, Auxiliar; Ing. Ernesto Rosales, Jefe de Sección; ingeniero Humberto Prera, jefe de laSección Técnica; Br. Félix O. Rosales, Auxiliar; Ing. Juan de Dios Aguilar, Superintendente; Ing. Héctor Quezada, Jefe de Sección.
De pie, en el mismo sentido: Br. Raúl Lee, Jefe de la Sección de Dibujo; Teniente René Molina, Auxiliar; Br. Guillermo Ocampo, Topógrafo, e Ing. Guillermo Solares, Jefe de Sección. Falta en la gráfica uno de los que prestaron sus valiosos conocimientos desde el principio de los trabajos y a quien mencionamos como otro de los esforzados técnicos guatemaltecos; se trata del ingeniero Alfredo Pinillos, ahora dedicado a otras obras de importancia.
(Tomado de: «Boletín del Comité Nacional Olímpico», número 18, de febrero de
1949). (Aparece fotografía de maqueta y Cuerpo de Ingenieros).
Originalmente fue llamado Estadio Nacional de la Revolución.
Pero luego de que Doroteo Guamuch Flores triunfara en la maratón de Boston en el año 1952, el Gobierno de Guatemala cambió el nombre del estadio en honor al deportista nombrándolo Estadio Mateo Flores.
El Estadio Nacional Mateo Flores pasó a llamarse Estadio Doroteo Guamuch Flores el 9 de agosto de 2016.






